El Museo Rocsen en Nono, Córdoba. Un museo único en el mundo.

Museo Rocsen

No soy amante de los museos, especialmente los de arte. Entiendo que haya gente que se emocione al ver una pintura o una escultura, está muy bien, pero no es mi caso. A lo sumo me impresionó el techo de la capilla Sixtina, porque los frescos de Michelangelo realmente son cosa de otro mundo, obviamente el tipo era extraterrestre! En todo caso si tengo que elegir un museo prefiero los históricos.

Por eso cuando viajamos casi no pisamos museos, y el Museo Rocsen fue una excepción. Es difícil de definir, en todo caso se podría decir que es un museo histórico, pero no sobre un tema en particular, así que la definición que hace el museo mismo, polifacetico, es muy acertada. Me recordó un poco al museo Ilana Goor que visitamos en TelAviv

Era un día lluvioso y feo en Traslasierra, y por lo tanto el mejor plan era visitar el museo, que queda en la localidad de Nono aunque un poco aislado, pero el GPS nos llevó perfecto.

El museo lo fundó en 1969 Juan Bouchon, un immigrante francés que llegó a Argentina en 1958, y a lo largo de su vida fue juntando objetos en sus viajes, sus investigaciones, y por donaciones de la gente.

La fachada muestra 49 estatuas hechas por Bouchon, y rerresentan diversas figuras de la historia humana,

No bien al entrar hay un pequeño pero bien surtido bar a la izquierda, y la boletería a la derecha. Nos explican que podemos tomar fotos, filamar, lo que querramos, y nos podemos quedar también todo el tiempo que querramos. Nos dan un planito con el recorrido sugerido, pero en realidad se puede hace como uno quiere. Si mal no recuerdo, la entrada para adultos costaba $500.

Hay un detalle que hace que este museo sea mucho más significativo: muchos de los objetos exhibidos resultan familiares, y disparan una cantidad de recuerdos que pueden afectar las emociones del visitante. Y creo que cuanto más mayor sea uno, más objetos van a resultar reconocibles y más nos va a movilizar. De hecho Alicia estuvo solo un ratito y decidió irse porque se puso muy sensible.

Estimo que la colección de objetos llega hasta el año 2000 aproximadamente. Por eso, para los menores de 20 el museo es lo mismo que un museo de cacharros prehistóricos. Pero para los que pasamos esa edad hace un ratito, es una experiencia más que interesante.

Les muestro algunas de las fotos que tomé en el museo, que ni por asomo representa todo lo hay allí, pero más o menos son las cosas que personalmente me trajeron más recuerdos.

Máquinas registradoras antiguas y boletos de colectivo! Había gente que coleccionaba boletos, por ejemplo el papá de un tío postizo mío, que tenía absolutamente todos los numeros. Y sacar un capicúa era para contarselo a todo el mundo (ahora pondríamos las fotos en Instagram).

Una reproducción de un taller mecánico de autos Un Renault Gordini, y un Siam DiTella, son los que yo alcancé a conocer en vivo. Cuándo yo era un pequeño niño, unos tíos tenían un Gordini. A mi me causaba gracia porque mi tía era bastante gordita, y el auto me parecía perfecto para ella!

Esto es un combinado, el precursor de los centros musicales. Se llamaba combinado en esa época, porque combinaba un tocadiscos, con una radio, un amplificador y parlantes. En mi casa había uno como éste pero incluso más grande, era marca SABA (lo pueden ver en la página 12 de este catálogo),  y tengo una vaga memoria de haber escuchado algún disco en él alguna vez, pero para cuando ya era más conciente se había roto y no sé por qué nunca lo arreglaron.

Algunas lámparas y carruajes antiguos.

Es una ostra? (giño para los que miraban El Inspector en los ’70)

Increíble que mi mamá tenía este mismo juego de té (o al menos los platos, pero definitivamente los reconozco)

Tengo un tío dentista, y siempre nos atendió a mi y a mi familia, cuando era chico me fascinaba ir a su consultorio y ver el sillón con tantas cositas que se movían y botoncitos y cosas así. Nunca le tuve miedo a los dentistas, aunque estos sillones y en estas condiciones dan un poco de miedo.

Nunca llegué a tener una grabadora de cinta abierta, cuando me empezó a interesar seriamente la música, ahí por el año ’79, ya los cassettes eran muy populares. Yo tenía ese radiograbador Panasonic con manija que está abajo al centro. Con el micrófono incorporado que traía, comenzamos grabándonos cassettes poniendo un aparato frente al otro! Después descubrimos que podíamos comprar un cable para conectar ambos grabadores y hacer una copia mínimamente decente (que aún así a los estandares de hoy era horrible). Aún faltaban más de 10 años para el audio digital.

En los ’70 las casas y departamentos podían costar bastante más caros si tenían teléfono. En el depto. donde nací teníamos teléfono (773-9576), pero después nos mudamos y no tuvimos por varios años (no entiendo cómo sobrevivíamos). El aparato que teníamos era el clásico gris a disco, que se vé arriba de todo en la foto. Luego tuvimos uno como el rojo, pero verde, que tenía botones pero que en realidad simulaba los pulsos del disco, hasta que la central fue modernizada y lo pudimos cambiar a tonos.

 

Esto sinceramente nunca lo ví en la vida real, pero me sorprendió. Es una rocola , pero en vez de tener muchos discos y un sistema que los transportaba al tocadiscos, tiene un tocadiscos para cada canción.

 

Ese televisor blanco y negro Noblex estaba en la casa de mis abuelos. Había 4 canales (5 si tenías la suerte de recibir canal 2 de La Plata), y había que levantarse a cambiar de canal, por lo tanto el zapping no se había inventado todavía (y pensar que ahora ya casi no existe).

 

Mi abuelo también se había comprado una de estas Polaroid, porque él tenía la ilusión de poder ver las fotos en el momento de sacarlas. Era maravilloso ver aparecer la imagen de a poco, casi mágico. Hoy estaría maravillado con las cámaras de los teléfonos.

 

Mi papá tenía una máquina de escribir Remington, muy parecida a la de arriba a la izquierda. A mi me encantaba escribir a máquina, pero el problema es que la cinta con tinta no se conseguía en Argentina. Una vez pensé que ya no servía y tiré la cinta a la basura. Mi viejo casi me mata!

 

Otros sectores del museo directamente reproducen escenas de otras épocas, por ejemplo aquí un negocio de ropa, una compostura de zapatos, o una peluquería de caballeros.

 

Esta aclarado que los objetos no provienen todos del mismo negocio, pero estan reunidos y exhibidos en cuanto a su época y uso.

El interior de una casilla de una villa miseria.

 

Una curiosidad, el esqueleto de un cabrito que nació con dos cabezas.

 

Hay un pequeño sector arqueológico y antropológico, con cráneos y objetos que provienen de excavaciones del propio fundador del museo.

 

Esto es apenas un vistazo de lo que hay en el museo Rocsen. Si están por Traslasierra (Cura Brochero, Mina Clavero, Nono, Villa Las Rosas) no dejen de visitarlo.

13 Responses to El Museo Rocsen en Nono, Córdoba. Un museo único en el mundo.

  1. AleM says:

    Muy bueno Ale!

  2. Marchu says:

    Muy interesante este museo!!!

  3. Pato says:

    Lo visite x primera vez hace unos 30 años y era fascinante encontrar un museo en medio de las sierras, ahora hay muchas casas, chalets cerca, fui caminando desde Nono era un galpón, sin luz y tenía un lienzo colgado del techo q protegía del polvo y traslucia la luz del día, aprovechaba la luz del sol, y cerraba al atardecer. Un genio el sr Bouchon el mismo recorría las sierras rescatando piezas autóctonas, autos abandonados,etc así fue construyendo su museo.

  4. Alejandrock says:

    Hola Ale. Es sin dudas un museo muy raro. Cuando fui me parecío estar en la casa de un acumulador. Muchas cosas raras, insectos, la mitad de los objetos no tenian sentido, pero la otra mitad me pareció interesante.

    • Ale says:

      Sí, obviamente el tipo era un acumulador, pero al menos puso todo en un lugar grande y de alguna forma ordenado. A mi me gustó todo la verdad.

  5. Miguel says:

    Hay objetos que te pegan fuerte por los recuerdos. Eso de andar haciendo malabares para grabar un cassette lo hice mil veces!
    Mi suegro tenia un mini museo en su garage, con cosas así. Es lindo poder conservar algunas cosas que marcaron tu vida. Para mí fue imposible por haber tenido muchísimas mudanzas. En cada una se perdia algo…

    Muy bueno el museo, pero realmente solo para el que pase los 40…. más IVA!

    • Ale says:

      Esta bueno juntar cosas, simpre y cuando tengas lugar y lo hagas con orden.
      y sí, cuanto más grande seas más cosas familiares vas a encontrar.

      • Miguel says:

        Mi suegro tenía una radio a válvulas de su abuelo. No funcionaba pero eetaba en perfecto estado. Al lado y tapado con un trapo habia una radio moderna que el escuchaba. No faltaba quien entraba y decía: anda esa radio tan vieja???
        Claro, decía mi suegro, y cambiaba el dial de la radio vieja, mientras con la otra mano nadie notaba que hacia lo mismo con la radio nueva.. yo me mataba de risa.

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